El articulado indica que el objetivo es poner en marcha un nuevo modelo de gestión gubernamental que promueva mayor inclusión, integración, competitividad, sostenibilidad y equilibrio en toda la provincia. Basado en una mirada federal prevé, por ejemplo, la desconcentración administrativa provincial, la plena participación de los actores políticos locales y la planificación estratégica conjunta.
La medida apunta a revertir los desequilibrios territoriales y poblacionales, abordar y subsanar el déficit de equipamiento e infraestructura y priorizar desde los territorios los proyectos estratégicos y dinamizadores de cada región. Además, pretende formular, diseñar y adoptar políticas, programas y proyectos que garanticen el fortalecimiento institucional así como el desarrollo regional y local.
En ese marco, las dependencias de la Administración Pública, centralizadas, descentralizadas, entes autárquicos y empresas públicas deberán revisar y adecuar sus planes y acciones de acuerdo con los lineamientos del Plan, asegurando su aplicación efectiva y consistente en cada región. Se sugiere, en efecto, que los Poderes Judicial y Legislativo repliquen las medidas para implementarlo en sus ámbitos de competencia.
De esta manera, se busca fortalecer la gestión local y propiciar la integración regional, impulsando la consolidación de las economías regionales y la diversificación de la matriz productiva y la orientación estratégica de la inversión pública a partir de cada realidad zonal.
El Ministerio de Jefatura de Gabinete funcionará como autoridad de aplicación de la ley y, como tal, recibirá y evaluará los informes para optimizar la integración regional de los planes y acciones de cada dependencia y sugerirá las recomendaciones pertinentes.
En los fundamentos, el gobernador retoma datos estadísticos del censo nacional que evidencian los elevados índices de incremento de la población en zonas particulares de Neuquén -segunda jurisdicción con mayor crecimiento poblacional-, como lo son Vaca Muerta con el 37%, Los Lagos con 34% y la Confluencia con un 29% de crecimiento.
Tales datos dan cuenta de “las asimetrías a nivel regional” con la consolidación, por un lado, de áreas más pujantes y dinámicas, que son fuertemente pobladas y en permanente crecimiento mientras que, por otro lado, persisten zonas con mayor déficit de infraestructura y servicios, con menor dinamismo económico y productivo y con condiciones de vida desventajosas frente a las grandes urbes.
Más adelante Figueroa menciona que la provincia evidencia un “gran desequilibrio” en el grado de desarrollo económico entre sus regiones. Menciona por caso que el 55,4% del Producto Bruto Geográfico es explicado por la actividad de extracción de petróleo y gas ubicado en las regiones de Confluencia, Comarca y Vaca Muerta, zonas que consecuentemente concentran la mayor cantidad de empresas y empleo de toda la provincia. En efecto, del total de trabajadores asalariados registrados en el sector privado, el 80,3% se ubica en el departamento de Confluencia (que suma las regiones de Confluencia y de la Comarca) y el 7.1% en la formación Vaca Muerta. Es decir que ambas regiones nuclean el 87.4% del empleo registrado en el sector privado provincial.
“Regionalizar es, básicamente, organizar el territorio de una manera determinada y adecuada para la planificación estratégica y la concertación entre los distintos actores territoriales. Implica un nuevo modelo de gestión que busca potenciar las particularidades y poner en valor las identidades de cada región”, argumenta finalmente el gobernador.